La Ruta del Txuletón: Asador Olaverri

Hacía ya un tiempo que quería comenzar esta sección del blog que se escapa ligeramente de los principios del mismo. Sobre todo en lo que a precio se refiere. Esta sección la voy a llamar “La Ruta del Txuletón”. Soy bastante friki en cuestión de carne roja y, sobretodo, de vacuno viejo. Un buen txuletón de más de kilo, bien asado, es un autentico lujo por el cual no miro el precio (bueno, las veces que me lo puedo permitir o que paga el Aita). Por lo tanto, iré añadiendo de vez en cuando esos templos de la txuleta Navarros y de provincias limítrofes en los que disfrutaréis de, bajo mi criterio, txuletones de quitarse el sombrero.  fotos7

Entonces comienzo esta sección con uno de los lugares que mas frecuento para el deleite de las papilas y el estomago, el Asador Olaverri. Casa fundada en 1963 recientemente reformada con un ambiente de lo más acogedor, moderno y un producto de altísima calidad. Ya llevamos (diré llevamos extrapolando a mi familia) rondando pamplona desde hace un par de décadas. El Olaverri ha sido, y es, uno de los principales blancos a los que apuntamos a la hora de comer y que hemos recurrido frecuentemente por lo bueno de su oferta. Como he comentado líneas atrás, reformaron el local hace un par de años aproximadamente. Este hito creó cierta preocupación en mi círculo. Una reforma integral como hicieron, si se cambia la parrilla, cambian el corazón del asador. Para gran regocijo, poco después de la reinauguración pude comprobar que le dieron la vuelta radicalmente al local pero manteniendo la parrilla original. Uuuuuuf, ¡que relax! El corazón del Olaverri sigue latiendo, incluso con más fuerza. Eso sí, en aquella ocasión note un ligero cambio en la técnica de asado. Aunque ahora no lo he vuelto a notar, ese día utilizaron un toque de ajo en la txuleta. Como comento en otras entradas, es toda una osadía. Eso sí, resuelta elegantemente sin matar el alma de la txuleta.

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Centrándome mas en la carta y su oferta, el menú ideal para un asador de este tipo tiene que enfocarse en el asado. Por lo tanto siempre pedimos parecido. Una txistorrica rica rica a la brasa, un revuelto de hongos espectacular, ensalada para engañar y el txuletón de rigor.  Sin olvidarme del patxarán de postre. Nada más y nada menos. De vez en cuando, si estamos varios y para acompañar la txuleta, los pescados salvajes a la brasa como el rodaballo, besugo y cogote no se quedan a la zaga. Por otro lado, en primavera fuí un día y, como no lo puedo evitar, pedí espárragos frescos de temporada que desplazan, sin duda, a la ensalada. ¡La txistorrica y el revuelto no se tocan!

Poco más que decir de  este fantástico sitio que estrena la sección “La Ruta del Txuletón”. En esta seccion y este tipo de restaurantes, por norma general, no los voy a puntuar con estrellas. Juegan en una liga diferente y personalmente no sería objetivo. ¡Afilad vuestros cuchillos!

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